LA CORRUPCIÓN EN
ELECCIONES

ELECCIONES

La corrupción puede determinar el resultado de una elección en México.

LA CORRUPCIÓN EN ELECCIONES

¿Cuál es el contexto?

De acuerdo con diversos estudios de opinión pública, uno de los principales problemas en México, es la corrupción, solo después de la inseguridad. Esto ocurre desde al menos 2015 (INEGI, ENCIG 2015, 2017 y 2019; MCCI-Reforma, 2019). La corrupción es endémica y sistémica en México. Durante mucho tiempo, la utilización de recursos públicos para alimentar redes clientelares y favorecer al partido gobernante fue una práctica recurrente y tolerada por los ciudadanos. Con la llegada de la democracia y los avances en materia de transparencia y protección de los derechos humanos, la corrupción ha ido ganando visibilidad y hoy la sociedad se muestra indignada, lo que representa una ventana de oportunidad para la visibilización pública y la exigencia de resultados para combatirla. Los grandes escándalos de corrupción en los ámbitos federal y estatal se vinculan a las campañas políticas, y aunque hay investigaciones penales en curso, siguen sin imponerse castigos ejemplares, lo que agrava la situación por el nivel de impunidad en México, que se calcula es del 97% (IGI, 2019).

¿Cuál es el problema?

Aunque incomode, la relación entre dinero y política es necesaria. Tanto partidos como candidatos necesitan dinero, en el mejor de los casos, para acercarse a los ciudadanos y comunicarles sus propuestas y agendas programáticas, y en el peor, para movilizarlos durante la jornada electoral y tratar de inclinar su voto a favor de alguien. No obstante, en política —y más aún en campañas electorales—, el dinero se ha convertido en sinónimo de abuso y corrupción (Rivera, et al., 2018).

La entrega de materiales o dinero en tiempos de elecciones es la forma más visible de la corrupción electoral; si bien, el problema de fondo tiene que ver con el origen de los recursos para comprar votos o voluntades en tiempos electorales, cuyo hilo conductor nos lleva al uso de diversos mecanismos para extraer y hacer un uso indebido de recursos públicos, algunos de ellos altamente sofisticados y difíciles de detectar, pero también otros tan burdos como la entrega de contratos a empresas fantasmas para desviar millones de pesos, y en el intermedio, otro modus operandi como el de La Estafa Maestra, cuya trama involucra 11 dependencias y 8 universidades públicas.

La demanda social en contra de la corrupción en campañas políticas se ha enfocado al instituto Nacional Electoral (INE), que es la autoridad que organiza las elecciones y fiscaliza el dinero de los partidos. Sin embargo, esta carece de las herramientas técnicas y de inteligencia financiera para investigar y sancionar actos de corrupción electoral, y ello ha provocado desconfianza en la organización electoral, poniendo en riesgo la credibilidad de los resultados de la elección (Peschard, 2018). La impunidad política es una de las dimensiones que más lastima a las sociedades, así como la corrupción, la captura del Estado por organizaciones criminales o grupos económicos oligárquicos, la violencia ejercida en contra de los medios de comunicación, el abuso de las noticias falsas y el regreso de regímenes autoritarios tienen un efecto negativo en la justicia, seguridad y goce de derechos humanos (IGI, 2020).

En América Latina, uno de los móviles más comunes para desviar dinero público ha sido el financiamiento de campañas políticas, utilizando recursos gubernamentales y los esquemas son cada vez más sofisticados, como el de las “empresas fachada” para triangular recursos y opacar tanto sus orígenes como sus destinatarios. Los grandes escándalos en México han revelado que los actos de corrupción implican el enriquecimiento ilícito de algunos políticos y la inyección de recursos para la promoción de candidatos y partidos en el poder.

¿Qué podemos hacer?

¿Qué podemos hacer?

El tema de la corrupción está ya en el corazón de los procesos electorales y aunque erradicarla no dependa solo del INE, no solo daña la credibilidad de los ya muy desprestigiados partidos políticos, sino toda nuestra institucionalidad electoral. La corrupción es cada vez más visible y socialmente indignante, lo que ha centrado la atención mediática en la fiscalización del dinero en la política y los castigos a candidatos y partidos políticos que incurran en delitos electorales. Prevenirla es un gran reto

En este Hackaton debes desarrollar una alternativa de solución, utilizando la tecnología para cambiar la situación actual de esta problemática.

Más información

  • Índice Global de Impunidad (2020)

https://www.udlap.mx/cesij/files/indices-globales/0-IGI-2020-UDLAP.pdf

  • Nájar, A. Elecciones presidenciales en México: 3 escándalos que muestran cuán extendida está la corrupción en el país

https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-44350700  

  • Peschard, J. (2018). La corrupción en las campañas políticas en México. Revista latinoamericana de investigación crítica, vol. V, núm. 8

http://portal.amelica.org/ameli/jatsRepo/45/4510012/html/index.html

  • Ramírez, S. (2019, junio). La corrupción determinó la elección 2018. Revista Nexos

https://contralacorrupcion.mx/la-corrupcion-determino-la-eleccion-de-2018/

  • Rivera, G, Loret de Mola, C y Martínez C. Contra la impunidad electoral.

https://fnst.org/content/contra-la-impunidad-electoral