LA CORRUPCIÓN EN
LA SEGURIDAD PÚBLICA

SEGURIDAD PÚBLICA

¿CUÁL ES EL CONTEXTO?

El 22 de mayo de este año, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), publicó los resultados de la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental (ENCIG 2019), que mide, entre otras cosas, la “Percepción sobre la frecuencia de corrupción” que se enfoca en conocer qué tanto las personas consideran que los actos de corrupción son frecuentes o muy frecuentes; la “Tasa de Prevalencia de corrupción” que refiere al número de víctimas de actos de corrupción; y la “Tasa de Incidencia de corrupción”, que mide el número de actos de corrupción.

Según los resultados de la ENCIG 2019 la percepción de la corrupción mejoró, de 2017 a 2019, aunque solo un 3%. Sin embargo, la prevalencia y la incidencia empeoraron. Un menor porcentaje de la población considera que los actos de corrupción son frecuentes, en tanto que, las víctimas (prevalencia) y los actos (incidencia) de corrupción aumentaron, en el primer caso un 7.5% y en el segundo un 19.2%.

De acuerdo con datos de esta Encuesta, a nivel nacional, la mayor prevalencia de corrupción por trámite, pago o solicitud se manifestó en el contacto con autoridades de seguridad pública, situación que se repite en todas y cada una de las entidades federativas de nuestro país. El año pasado, el costo derivado de la corrupción en este mismo supuesto, ascendió a 2244 millones de pesos, lo que representa 1294 pesos promedio por persona afectada. En cuanto a confianza se refiere, solo el 33.5% de la población refirió que la policía le inspira confianza. Dato que empeora en la capital mexicana, pues en la Ciudad de México, sólo el 26.7% confía en ella.

Los datos del Diagnóstico Nacional sobre las Policías Preventivas de las Entidades Federativas, con corte al 31 de diciembre de 2019, reflejan que la Ciudad de México es la entidad más vigilada del país, cuenta con 4.3 policías por cada mil habitantes, en tanto que el estándar mínimo el de 1.8 elementos.

¿CUÁL ES EL PROBLEMA?

La capital mexicana sufrió en el 2019 uno de los peores años en relación a la criminalidad. El Observatorio Ciudadano de la Ciudad de México, señala en su  Reporte Anual, que los delitos de homicidio doloso, robo a negocio, feminicidio y trata de personas alcanzaron tasas máximas históricas desde que se tiene registro. Además, la CDMX ocupó el primer lugar nacional por robo a transeúnte y trata de personas; segundo en robo a negocio; tercero en robo con violencia y cuarto en secuestro. Durante ese mismo año, se informó que se investigaba a 126 policías por presuntos actos de corrupción y que 23 ya estaban sujetos a proceso. Si tenemos presente que la Unidad de Asuntos Internos tiene más de 2 mil casos abiertos, estos números, son insignificantes.

 

La Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU, 2019) que realiza periódicamente el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), resaltó que, a nivel nacional ,72.9% de la población percibió inseguridad en la ciudad donde vive, proporción que fue superada en 10 alcaldías de la Ciudad de México. Las alcaldías Iztapalapa, con un 88.3% y Gustavo A. Madero, con 86.2%, obtuvieron los mayores porcentajes.

 

La Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, cuenta con la Policía más robusta del país, integrada por más de 85 mil agentes, lamentablemente, no han logrado aumentar la confianza en la Institución. Los ciudadanos no tienen una buena opinión de los policías, pues consideran que la mayoría son corruptos.

 

Los datos que la ENCIG 2019 arroja sobre la Policía de la CDMX no son alentadores: 

 

  • Solo el 21% de la población de 18 años y más se siente muy satisfecha o satisfecha con el servicio que brinda la policía en la CDMX.
  • Un 26.3% refirió que la policía contribuye a generar sensación de seguridad.
  • Solo el 26.7% confía en ella.

 

Más allá de la responsabilidad individual de cada uno, está la responsabilidad de los gobiernos que no han invertido lo suficiente para dignificar a las policías y, peor aún, en muchos casos reciben órdenes para realizar labores que no les corresponden, tales como encargos personales, trabajos de mantenimiento e, incluso, ir de “acarreado” a mítines políticos.

 

¿Qué podemos hacer?

Mejorar la percepción que la ciudadanía tiene de la policía es todo un reto; tan solo en la Ciudad de México, según se reporta, el policía promedio es un hombre que tiene 40 años y  considera estar en un trabajo mal pagado en una organización corrupta. El principal enemigo a vencer es LA CORRUPCIÓN. Se presume que, si se logra reducir la incidencia de actos corruptos en la policía, se logrará, por ende, mejorar la confianza ciudadana en dicha institución.

 

En este Hackaton debes desarrollar una alternativa de solución, utilizando la tecnología para cambiar la situación actual de esta problemática.

Más información